Reseña: Gritos y furia de una mujer de Angèle Rawiri
Un relato visceral , que sigue buscando su lugar en la sociedad moderna.
RESEÑA LITERARIA
El Rincón de Keren
4/17/20266 min read


GRITOS Y FURIA DE UNA MUJER de Angèle Rawiri
Asistimos a el parto más doloroso: no solo por ser dolorosamente físico, también emocional. Y nos damos cuenta que la mujer, Emmilienne, lucha con todas sus fuerzas por ocultar lo ocurrido tras un sobre esfuerzo, en el que se cerciora de que, ha perdido a la criatura que llevaba en su interior.
A partir de aquí nos situamos en el mandato de El capitán Thomas Isidore Noel Sankara (21 de diciembre de 1949 – 15 de octubre de 1987) fue presidente de Burkina Faso (conocida como Alto Volta hasta que él le cambió el nombre cuando llegó a la presidencia) de 1983 a 1987. Fue conocido por su mandato en los que, supuso la subida de status de las mujeres, la lucha contra la ablación, la salud, la corrupción, y fue considerado Burkina Faso, como el primer país en reconocer que el SIDA era un problema, en este mandato, encontramos también la lucha contra el hambre, y el empoderamiento de la mujer, prohibiendo la poligamia, entre otras tantas cosas. Y estos datos son necesarios para entender la novela.
Ya que, Emmilienne, vive en un status que la sitúa en la zona más adinerada de Olamba (Gabón), es una oficinista que tiene que reescribir cartas y luego enviarlas de nuevo. Después de haber estudiado en París y conocer al que sería su marido Joseph Eyang que al presentarse a sus respectivas familias para formalizar la relación uno siendo del Norte y la otra del Sur, los familiares en especial de él, se oponen; existe en la novela una lucha tribal de la que recae el peso en la mujer.
Los hechos nos sitúan en que, las mujeres solo pueden ser “mujeres completas” a través de la idea de darle un hijo a su marido, el cuál, no exento de elegir la poligamia si así lo decidiera, pero recordemos que están bajo el mandato de Tomás Sankara. Es por eso, y porque a Emmilienne le cuesta concebir su segundo hijo, varón, para “mala fortuna de el hombre de la casa”.
Todo se retuerce con la desaparición de Rékia, la primogénita y única hija entre tantos nietos y sobrinos en la casa. La conmoción de la pérdida, desatará verdades que quizá Emmilienne, desearía no haber sabido. Al menos no, sabiendo que, a partir de ese momento, sus días, minutos y horas, los pasaría en esa búsqueda por concebir ya que si no fuera por su status, quedaría reducida a una mujer “sin valor”, que hasta incluso la familia de ella la reprocha.
En los soliloquios de Emmilienne, mantiene monólogos en los que tras la desesperación por su “enfermedad” así lo nombran, encuentra refugio en una joven que en su día instruyó, y que se desenvuelve a duras penas, pero en ese ir y venir siendo una mujer de éxito, convocada incluso ante la ONU, para representar a las mujeres dentro y fuera de la capital,
«De qué sirve el éxito social cuando se lleva dentro un alma melancólica», se pregunta Emmilienne.
A veces, según creo entender, la autora, nos quería hacer ver que el éxito en algunas ocasiones está sobre valorado cuando hay carencias de por otras partes. En este caso, el amor. Y lo pensamientos y monólogos revelan a una mujer que quiere a toda costa hacer feliz a su marido pero, ¿A qué precio?
Visitas al médico, visitas con el magnetista y finalmente una y otra vez, pierde la fe en lo que ella tanto desea.
La obra, tiene partes que recuerdan al Afrofuturismo, con tintes de ciencia ficción, por lo que lo coloca en mejores términos en un afrofuturism, que no es otra cosa que la presencia de lo negro pero re-imaginando futuros posibles donde ellos son los protagonistas. Ellos escriben la historia.
Angèle Rawiri, pionera gabonesa de la literatura femenina, nos habla de patriarcado, corrupción política y tribalismo. Dando espacio para la salud mental de la mujer. Siendo de las primeras en hablar del tema.
Y es que, Rawiri, quiere mostrar con elegancia la riqueza rayando también esa parte, se conoce como lo vulgar en un solo mundo. Es decir, África es rica y tiene grand status pero también hay pobreza y ambos mundos convergen en una armonía que posicionan a Emmilienne en una burbuja que la impide ver más allá de lo que sucede a su alrededor. Se daría cuenta entonces, que no tiene por qué ser permisiva, no tendría que sostener lo que no es suyo, y como siempre, el componente africano, nos advierte de que, la mujer también puede ocupar altas esferas. Para que te hagas una idea, mientras duró el mandato de Sankara, muchas mujeres subieron al poder, siendo presidentas y otorgando así, un lugar de valor, poder y empoderamiento.
Pero hasta en las mejores casas se cuecen habas, diríamos en España. Es una obra, denominada como visceral, mutilada por la infertilidad vista como una enfermedad y no como un mal menor. Aunque bien es cierto que no es lo mismo, no poder tenerlos que no querer tenerlos. En ambos casos en Olamba, la mujer es vista como lo más bajo, de poco prestigio, relegadas al último eslabón, por complacer los deseos de sus maridos. Estamos hablando de los años 80 no hace tanto, y la consecuente traición al Estado, con el fallecimiento del mismo Presidente de Burkina Faso antes mencionado, que devendría en un cambio en la Unidad Africana, y estructura.
Pero el final nos guarda para las lamentaciones de un amor melancólico, un final sorprendente y poderoso. Con un mensaje poderoso que no quiero y ni puedo desvelar porque sería faltar a el legado de la autora. Tienes que leerlo tu misma/o.
Tono de la novela
La novela consta de 249 páginas escritas en segunda persona, imagino por la dureza que supone vislumbrar un futuro así, viviendo en un patriarcado que no te deja vivir o ser, dirigido por hombres, pese a los esfuerzos del Estado en querer cambiar la dinámica. Es un proceso que lleva tiempo.
Lo hace unas veces en segunda persona y luego se transforma en la primera, con los pensamientos más íntimos de la protagonista.
Convirtiéndose en el rechazo, también, por parte de su suegra, pero que si ya de normal cuesta mantener una relación cordial con familiares directos, imagina con la madre de tu pareja. Pese a ello, la pareja sigue adelante para convertirse en el cotilleo.
CONCLUSIÓN
Emmilienne asiste en primera persona a la metamorfosis de una vida llena de tensiones y que nos revela cómo deberíamos actuar en debido caso. La mujer siendo mujer, y los devenires de la alta sociedad africana, tanto de los suburbios. ¿Es la mala suerte de haber nacido mujer? O ¿El éxito es el que debe primar ante todo, demostrando lo que vales?
Valoración personal
Ha sido un recorrido, de desgarro, enfados, lloros y hasta de darme cuenta que no estamos exentas las mujeres de sufrir cualquier tipo de rechazo ante una sociedad liderada por hombres. ¿Qué más cosas podrían ocurrir? Y aquí tengo que hacerte una pregunta, ¿Cuál es tu contexto social en tu comunidad o ciudad? Y ¿Cómo os ven a vosotras, mujeres? Esta es una novela para recordar quienes somos y lo valioso de ser nosotras mismas. De luchar, de estudiar y sobre todo, colocarnos nosotras mismas en el lugar que nos pertenece y no impuesto por la sociedad.


Port-Gentil, Gabón, 1954– París, Francia, 2010). Escritora, traductora y actriz gabonesa, reconocida como la primera novelista femenina de su país. Perteneció a la generación de escritoras africanas que siguió los pasos de Mariama Bâ y Aminata Sow Fall, abordando con audacia temas sobre la identidad femenina en el África contemporánea. Es autora de las novelas Elonga, G’amèrakano au carrefour y Gritos y furia de una mujer―esta última traducida al inglés y ahora al español―. Vivió dos años en Londres, donde trabajó como actriz en películas de James Bond. Su muerte en París reavivó el reconocimiento de su legado literario.


