Reseña: De la fundación al afrofuturismo
Reimaginando mundos
RESEÑA LITERARIA
El Rincón de Keren
5/24/20267 min read


De la fundación al afrofuturismo.
Isaac Asimov es uno de los grandes pioneros de la ciencia ficción. Es el padre de la robótica tal y como la conocemos hoy en día. Cambió por completo como se entendía totalmente el género para luego ser el precursor de lo que hoy conocemos y que ha influenciado a toda una generación de escritores, cineastas y creadores de videojuegos.
Hoy hablo de lo que supuso La fundación (1951, Asimov) para la ciencia ficción moderna y cómo influyó en el afrofuturismo.
Primero de todo hay que hablar que la trilogía de la fundación son tres libros, como está misma frase ya dice, por lo que no es solo la primera, pero me voy a centrar en lo que está primera obra superó.
Asimov venía como uno de los grandes escritores de ciencia ficción, ya por la época, revolucionando cómo se veía la ciencia ficción centrada en robots. Y fue un precursor de ella, creando las leyes de la robótica que tanto se han continuado a lo largo de los años. Pero no se quedó allí, quisó dar un pasó más y crear una de las obras que marcaría a todos los escritores de este género, después de su gran obra La fundación.
¿Qué es lo que la hace diferente? La escala.
La escala de está obra es gigantesca, en el sentido, que se consigue que el lector deje de ver la obra como un personaje protagonista que va de un lado para otro, para dar una lección sobre cómo el mismísimo universo va evolucionando tras siglos y siglos. ¿Cómo lo consigue? Pues usa a muchos protagonistas para contar pequeñas partes de la misma obra. Cada capítulo tiene un prisma diferente y cada vez que pasamos al siguiente, el tiempo también pasa, por lo que a lo mejor ese personaje que me gustaba tanto que narraba la historia ha fallecido y no por lo que pasá en la historia, sino por que han transcurrido 30, 50 o incluso más años desde su capítulo. Esto hace que vea la historia desde una perspectiva diferente. No se sigue a un protagonista durante todo el libro, se sigue la historia de una galaxia entera.
Todo esto es precursor de obras como Dune o Star Wars. En estos casos hay protagonistas, pero realmente la historia va sobre una galaxia o una zona concreta de ella. Asimov consiguió que la ciencia ficción se convirtiese en geopolítica.
La fundación consiguió algo que parecía imposible, convertir un producto tan de nicho como la ciencia ficción dura en accesible. No hablaba de tecnicismo, que solo unos pocos entenderían, hablaba de ideas complejas, pero con un lenguaje simple que todo el mundo podía entender. Escribía con una claridad que hacía que los lectores quedaran enganchados sin necesidad de complicar la ciencia que había detrás. Incluso creando nuevas “ciencias” para la obra, pero que explicaba de una forma sencilla y que se desarrollaba a lo largo de la obra, como es la psicohistoria.
¿Quién es el malo?
No hay villanos, no hay aliens… Hay personas, sociedades, reinos, imperios… Es más sociológico que ciencia ficción. No hay un ente que se consideré malvado, sino personas que buscan, o su propio benefició, o para su planeta o región o que simplemente piensan diferente al resto.
En la fundación hay una forma de hablar sobre la religión fascinante. En la obra, se crea una teocracia científica, es decir, la ciencia es la religión. De esta forma, consiguen el poder de gran parte de la galaxia. Si ellos, tienen el poder de la ciencia y la controlan con la religión, ¿quién puede detenerlos? Es una crítica fascinante al poder que la fé puede hacer a las personas y cómo en los años venideros esto no le juega a su favor, porque la religión se vuelve tan poderosa que muchos planetas, que no están todavía influenciados, no quieren saber nada de esa fé.
En esencia, Asimov, consiguió que la ciencia ficción se convirtiese en un laboratorio ético, un tablero de ajedrez histórico… Escribe más sobre historia, que sobre ciencia ficción. Es algo fascinante y que me recuerda a la obra de George R. R. Martín con su saga Canción de hielo y fuego, o como comúnmente se conoce como Juego de tronos. En la obra de George pasá lo mismo, es fantasía, pero enmascara más política e historia de un territorio ficticio, como hizo un siglo antes Asimov.
¿Cómo ha influenciado la obra de Asimov en la literatura africana?
Las obras de afrofuturismo utilizan aspectos que Asimov implantó en el público general y que hizo que la ciencia ficción fuese más accesible, sin dejar de ser pura. Autores como Nnedi Okorafor o Tade Thompson han llevado el afrofuturismo a la mesa de las grandes obras de ciencia ficción.
La precursora del afrofuturismo es Octavia E. Butler en la década de los 90, que buscaba una forma de insertarse dentro de sus historias. Ella escribía ciencia ficción y quería estar representada dentro de este género, tanto en el presente, como en el pasado, como en el fúturo del mismo. En 1993 escribió La parábola del pensador (Parable of the Sower, Butler, 1993).
Una de las identidades de este tipo de obras es la tecnología como base del crecimiento. En la fundación es usada como base del poder que usa Terminus, planeta de la fundación, para poder controlar a los planetas venideros con el uso de la religión científica que ellos mismos han creado. En las obras de afrofuturismo se usa la tecnología como forma de ver los avances tecnológicos que podrían haber tenido los africanos sin el colonialismo y en base de las grandes materias primas que hay en el continente.
Asimov también usaba en sus obras la política dentro del panorama de la ciencia ficción, algo que el afrofuturismo utiliza metiendo en sus obras como sería una hipotética política en un futuro en el que el pueblo africano y sus descendientes tienen las mayores tecnologías de la tierra. Algo plausible si los materiales primos de África se hubiesen usado para enriquecer sus propias tierras y no a los países colonialistas que venían al continente a llevárselas.
Mientras escribía este artículo, me vino una reflexión a la cabeza. ¿Por qué el afrofuturismo no se ve tan habitual y, en cambio, la ciencia ficción sí?
Lo primero que se me viene a la cabeza es que, realmente, la ciencia ficción es un nicho. No todo el mundo consumé este género, es más, hasta hace poco se consideraba de “frikis”. Pero la globalización y el intentó de las grandes compañías cinematográficas de convertirlo en mainstream han hecho que este género sea más conocido por un público general. Desde el comienzo de Marvel de crear un universo cinematográfico, hemos visto como películas de ciencia ficción de está marca se ponían en los tops mundiales de películas más vistas de la historia. O el caso de Avatar (Avatar, Cameron, 2009), y sus secuelas, que fueron vendidas como una revolución tecnológica y que son adaptadas para que un público generalista pueda entenderlas sin tener que hablar de física cuántica o cosmología. Esto ayuda mucho a que todo se amplíe y llegue de forma más fácil a una gran población. Pero creo que si pregunto por Asimov, a este público, muy pocos van a saber quien es. A pesar de que, se intentó llevar a pantalla obras como Yo, Robot (I, Robot, Proyas, 2004) (que no tiene absolutamente nada que ver con el libro, pero vienen del universo del escritor).
¿Y qué pasá con el afrofuturismo? Este mismo intentó de crear un universo, por parte de Marvel, hizo que el afrofuturismo fuese visto en pantalla con Black Panther (Black Panther, Coogler, 2018) que trajo algo de aire fresco a este universo cinematográfico antes del cierre de los primeros arcos que traía este conjunto de películas. Black Panther supuso poner encima de la mesa al afrofuturismo a una población más elevada, pero… Después de la adaptación de Marvel, no hubo casi nada. Alguna película realizada en África que pasó sin pena ni gloría y que no movió lo suficiente para que el género destacase.
En conclusión, tanto la ciencia ficción dura como el afrofuturismo son nichos que solo usan las grandes producciones de cines para sus propios beneficios y qué obras más diferentes son guardadas y raramente sacadas al público generalista, pero no porque no hayan grandes obras, sino porque el público general no las busca para leerlas. Esto ocurre con muchos géneros y solo si te apasiona el nicho de la ciencia ficción vas a llegar al afrofuturismo. Es una pena, pero creo que es algo que ocurre en demasiados campos como para decir que está hecho adrede. Pero, no te desanimes, buscate un libro de afrofuturismo y dale una oportunidad, puede que de está forma descubras tu nuevo nicho.
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REFERENCIAS:
https://estudyando.com/afrofuturismo/
https://lanaveinvisible.com/2017/02/14/afrofuturismo-raza-y-ciencia-ficcion/
https://ums.org/2025/03/04/diaspora-and-the-digital-age-a-brief-history-of-afrofuturism/
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