Pensamientos dañinos y emociones incontrolables

Nos enseñan a agradar, a ser las primeras, a superar el dolor solas; pero hay vida más allá.

SALUD MENTAL

El Rincón de Keren

9/24/20262 min read

Pensamientos dañinos y emociones incontrolables



Dayana percibía el olor del café recién hecho desde habitáculo. El olor se había filtrado en el ambiente y le indicaba su cometido: Tenía que irse a trabajar.


Se aseó, hizo todo el ritual para arreglarse y vestirse, y se fue hacia su puesto de oficinista.


Se notaba tensa, inquieta. Desde hacia algunas semanas el volumen de trabajo, había aumentado, lo cual era bueno, se sentía agradecida por ello.


En una de las reuniones Dayana levantó la mano para dar respuesta a un problema pero su compañero se adelantó alzando la voz primero. Sintió como la irritación la llenaba de rabia y una mezcla de frustración con ganas de llorar. Siempre había sido la primera de su departamento. Y aquello para ella era un grandísimo fallo.


Dejó pasar el suceso. Y continuó con el día, las semanas y hasta llegar a fin de mes, con una vocecilla que le decía. «No eres lo bastante buena para esto» apartó el pensamiento, no lo aceptó; en su lugar puso música. Pero llegados a el 31 de mayo, su estado de animo se veía afectado por una intranquilidad e irritabilidad que hacía que explotara por todo.


Finalmente, acudió a una especialista.


SOBRE EL RELATO:


Imagina que vives en un entorno en el que se te ha exigido ser perfecta, la número 1 o la que resaltara. Hay mucho de exigencia. Y si no se procesa hasta aprender a dominarlo, se vuelve auto exigencia con el tiempo. Ya no estamos hablando de una etapa especifica de tu vida, sino la que acontece.


Tanto tiempo guardando o reteniendo tu verdadero yo, al descubrirse esa exigencia, te abruma con pensamientos negativos. “No soy suficiente” “No valgo para nada” “Qué inútil que soy” “Nunca llegarás a nada”; es probable que te lo hayas estado diciendo como un tocadiscos sin darte cuenta, solo que ahora eres tú y tus pensamientos. ¿Por qué? Porque le has dado poder. Y me dirás… pero es que no me daba cuenta. Lo más probable es que la misma auto exigencia te obligara a no prestarle atención, porque estabas entretenida en ser la mejor.


Quiero hacerte una pregunta: ¿Qué pasaría si no fueras la primera en todo? Es decir, ¿Qué es lo peor que te puede pasar?


A veces, los pensamientos en la mente, son una realidad exagerada y pesimista de lo que en realidad es.


LO TUYO:


Vuelve a tu centro. ¿Qué cosas has hecho bien sin necesidad de destacar? Y es que, damos por hecho, que en esta vida de prisa y exigencias, tenemos que hacer cosas extraordinarias o sobresalientes. Baja el ritmo…


COMPRUEBA


¿Tienes pruebas refutables que corroboren eso que escuchas?

SÉ TANGENCIAL


Qué el pensamiento te dice que no podrás, haz rápidamente otra cosa. Di “¡basta! O “Este pensamiento no me define” y sigues con lo que estabas haciendo u otra cosa hasta volver a tu cometido.


ESCUCHA Y NO TENGAS MIEDO


Los pensamientos son pasajeros, cuanta más importancia le des más exigente, grande y llamativo se volverá. Salte a caminar 15 min, pon musica o ve una película.


Y lo más importante: Nunca es tarde para hablar con una especialista.